Reflexiones April 19, 2020, 1 Comentario

El coronavirus ha cambiado nuestras vidas en tiempo record y en cuestiones que, planteadas hace dos meses, hubiesen sido inimaginables. Un enemigo invisible que ha puesto en jaque al mundo entero, que se ha llevado miles de vidas, que nos ha metido en nuestras casas, ha cerrado nuestros negocios, ha puesto en peligro las cosas más simples que siempre consideramos nuestras sin más.

Aún sin salir del ojo del huracán, sin que las cifras inviten al optimismo, a la espera de novedades sobre la ampliación o no del confinamiento y con los sentimientos a flor de piel es difícil reflexionar y hacer predicciones, pero cuando tienes un negocio te toca ponerte ante los posibles escenarios que están por venir...

Me preocupa el escenario económico, será duro y nos costará salir de esta, es algo obvio. Y me desvela es el escenario social que se nos plantea, la vida tal y como la hemos vivido y lo que quedará de ella. Justo ahora que había decidido abrir una tienda, entre otras cosas para veros las caras, observar vuestras reacciones, abrazaros y besaros cuando solo tenéis palabras bonitas para mi trabajo, me pregunto si se acabarán los abrazos, si tendrá que haber entre nosotras distancia social y durante cuánto tiempo.

Me pregunto si viajar tropecientas veces al año para vender mis productos en una feria internacional, para conocer las tendencias de la próxima campaña, o para conocer otras culturas que me inspiren seguirá siendo posible. El dichoso Covid 19 amenaza, también, el ADN de misterce: los viajes.

https://vimeo.com/317987339

Detrás de cada colección hay muchos kilómetros. Busco tejidos artesanos cerca, pero también lejos. Los tintes naturales que se utilizan aún en Marruecos, en India, Bangladesh, Guatemala, los que quería buscar en México, en Filipinas, en Perú...

* Ille Saint Marie, Madagascar 2009

La situación en la que quedarán todos esos países, toda la gente que trabaja la artesanía,  las mujeres a las que ayudamos con nuestras colecciones de comercio justo. Mi pensamiento está constantemente en todos esos lugares lejanos. Misterce me ha hecho ver el mundo de otra manera. Se han convertido en cercanos lugares a los que, no hace tanto, casi no sabía ni ubicar con exactitud en el mapa.

https://vimeo.com/108373396

Conozco a las familias de mis proveedores en India. Haris me manda fotos de su confinamiento, de su mujer e hijo pequeño, vídeos de recetas hindúes... Me explica que está repartiendo semanalmente 500 paquetes con 2 kilos de arroz, dos de harina, dos de patatas, dos de cebollas y cinco litros de aceite. Lo hace, dice, porque es su responsabilidad ayudar a toda la gente que cobra un salario diario y que desde el 23 de marzo viven una situación dramática.

* Udaipur, India. 2016

https://vimeo.com/204381669

Shuvo, desde Bangladesh, me cuenta como es allí la situación. Me pidió que les enviase un vídeo contando cómo estamos en España pero sobre todo dando mensajes de esperanza para el futuro.

Abdel, Samir, Ramzi, Ibrahim... se preocupan desde Marruecos.

https://vimeo.com/62369272

Viajar, ya fuese por negocios o por placer, es una de esas cosas a las que nos creíamos con derecho y que no sabemos cómo ni cuándo volveremos a hacer. ¿Volverá a ser el mundo tan accesible como lo era antes del 13 de marzo, volveré a hacer amigos en lugares remotos?

*Malawi, 2008. 

Por si las moscas entre párrafo y párrafo he colgado los vídeos de algunos de los viajes a los que me arrastró misterce.

P.D. como en todo hay una parte buena y también en eso pienso estos días, la Naturaleza agradecerá la pausa, y nosotros, espero aprenderemos también de esto.